» January 12th, 2010
Coincidencias de ediciones
En estos últimos tiempos ha habido una coincidencia de publicaciones sobre el tema de la Historia, de lo escrito por Péguy. Clio y Verónica son textos de suma importancia, que además de conectar el pensamiento de nuestro autor con su maestro Bergson, le conectan con el Personalismo Comunitario de forma directa; el acontecimiento.
Habl
amos de la edición de “Clío, diálogo entre la historia y el alma pagana” por la editorial argentina Cactus en septiembre de 2009, y “Verónica, diálogo de la historia y el alma carnal” por Ediciones Nuevo Inicio de Granada, justo un año antes.
Desgraciadamente la edición de Clío no cuenta con una introducción que pueda orientar al lector en el intrincado mundo de la visión de la “durée” en Péguy como acontecimiento, teniendo una “componenda” o breve texto introductorio común a los libros de esta editorial. De todas maneras aclaran bastante cual es el motivo por el que se edita el libro; han descubierto al autor a través de Deleuze, y han querido profundizar en él, lo cual es de agradecer, pues introducen un texto de mucho interés que es complementario al editado por Nuevo Inicio.
Verónica es compañera inseparable e insoslayable de Clío, dos visiones de un mismo acontecimiento, que en Péguy se complementan, se aumentan, son muestra de la constante tensión de la persona al hacerse tal. La Verónica contine una introducción más larga de Sebastián Montiel, también traductor de la obra, que nos marca claramente también, los motivos para editar este libro.
Lo que me interesa reseñar hoy es la existencia de ambos en castellano, asequibles en precio y con ediciones de calidad. Para más adelante queda revisar las traducciones; quiero ver que carga ideológica hay tras cada una de ellas. Todos somos “traditori” a la hora de traducir, como dice el refrán italiano. Os recomiendo su lectura.
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» December 29th, 2009
El pórtico al misterio de la segunda virtud en un blog
Ayer se publicó en el blog Mis hijos, mi oro de Carmen Ibarlucea los primeros versos de este magnífico libro de Charles Péguy. No es muy habitual que aparezcan este tipo de textos en los blogs, asi que creo interesante mencionarlo.
Además estoy prestándole ayuda a una muchacha que cursa 2º de Bachillerato en Madrid, y que tiene que hacer un trabajo sobre el mismo libro.
Y todo ello coincide con la preparación de una comunicación para el Congreso del 2010 de la Asociación Española de Personalismo, en la que trataré algo muy relacionado con este libro también, y es la relación con Dios y la Religión de su autor.
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» December 13th, 2009
Encuentro sobre Péguy en Europa
El pasado 5 de diciembre, en el Instituto Católico de París se celebró un encuentro de día completo cuyo programa fue el siguiente:
9 h 30 : Accueil des participants
Matinée : Les hommes des Cahiers et l’Europe
9 h 45 : Isabelle Davion : « Romain Rolland l’Européen et le monde
germanique »
10 h 15 : Yves Bruley : « Les Courriers de Macédoine de Maurice Kahn
(1903) »
10 h 45 : Pause
La diffusion européenne de la pensée de Péguy
11 h : Danielle Millet-Vantuchova : « Péguy en République tchèque »
11 h 30 : Jennifer Kilgore : « La réception de Péguy en Angleterre »
12 h : Marie-Clotilde Hubert : « Lectures de Péguy en Europe,
1989-2009, une approche bibliographique »
12 h 30 : déjeuner
Après-midi : Péguy : la nation contre l’Europe ?
14 h : Ismaël Ferhat : « Péguy face aux questions d’éducation : un
hussard… de l’école française ? »
14 h 30 : Jérôme Grondeux : « Esprit : des Péguystes et l’Europe »
15 h – Table ronde : « Péguy et l’Europe, hier et aujourd’hui » avec la
participation des intervenants et de Juan Carlos Vila Alonso.
Como ven a última hora tuve la oportunidad de participar en el coloquio y me pidieron un artículo sobre la presencia de Péguy en España que estoy preparando y que subiré a este blog oportunamente.
La verdad es que la experiencia fue muy gratificante, incluyendo el conocer personalmente a uno de los nietos de Charles Péguy, Michel, hijo de Pierre; todo un honor que ya por sí sólo hizo merecer la pena el viaje.
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» November 29th, 2009
En el blog de Víctor Gómez Pin
Aunque tiene ya tiempo, casi dos años, la entrada es interesante por la relación que hace entre Péguy y Darwin. Este hombre no deja de sorprenderme. Recuerdo hace 25 años la lectura de un libro que realizó en conlaboración con Javier Echeverría, “Los límites de la conciencia y del matema”, que hice comentando capítulo a capítulo junto a mi amigo Rafael Robledo. Ya entonces me sorprendía lo rebuscado de su estilo (entonces no sabía si era suyo o de Echevería, pero desde hace tiempo que les distingo), pero siempre me ha resultado interesante.
El enlace es Digresión; Péguy tras Darwin.
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» November 28th, 2009
Un texto propio y una traducción
Recientemente he traducido un texto que a su vez he comentado someramente, que creo será de utilidad para aquellos que deseen acercarse a péguy en castellano. Se trata de unas conferencias dactilografiadas que Péguy denominó “Del Anarquismo Político”, aunque yo he denominado el trabajo como La Libertad en Péguy. El texto se puede leer en este enlace de Google Docs.
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» October 6th, 2009
Nación, Paz y Europa en Villeroy
En una entrada anterior he hablado del blog de Jerome Grondeux. Ahora os incluyo la traducción de la última entrada que ha hecho y que habla de Péguy, Europa y otras cosas interesantes. El enlace a dicha entrada en francés es este.
Charles Péguy cayó el 5 de septiembre de 1914, en Villeroy. Cada año se organiza allí una ceremonia en su memoria. Nunca había asistido; como siempre que uno se deja llevar por la cotidianidad y la rutina, las cosas terminan no saliendo como uno espera, sumergido en un juego de contrastes, y nunca se sale indemne de estas situaciones.
Enlace de autopistas, travesía de villas y pueblos que están el domingo por la mañana desperezándose apaciblemente, lejos de las tormentosas urbes. Villeroy, en el distrito de Meaux, cuenta con un poco menos de 700 habitantes. La misa, a la cual asisten representantes de la Souvenir français, es celebrada por un ferviente y cultivado péguysta, el padre Bruno Beltramelli. Protestante cada vez más heterodoxo, peregrino de iglesias vacías, hombre de « un pie dentro, un pie fuera », me debato de buena gana en estas circunstancias, entre empatía y distancia crítica. Un altar, dos banderas francesas a cada lado: el historiador escéptico es atrapado, resumergido en este cara a cara, en la superposición de estas dos dimensiones, la afirmación nacional y el enraizamiento en la fe tradicional, que a mi entender nunca se comprendieron verdaderamente. Apasionado de Europa y de la filosofía religiosa, me sorprendo de estar allí; pero tal vez hay que aprender a probar estos asombros, en una sociedad donde el anticonformismo sirve tan a menudo para quedarse en su sitio.
Después de todo, si pensar honestamente es intentar asumir las contradicciones, entonces no hay que temer el hacerlas vibrar.
Las contradicciones de Péguy están muy presentes también, del Péguy héroe póstumo de una misa, él, que era « católico del siglo XV », no es recordado en la práctica. Pero la memoria de Péguy está allí donde se la acoge, y el padre Beltramelli no se priva de poner en valor el aspecto inclasificable de gran hombre …
Me sumerjo un tiempo en una comodidad meditabunda, hasta el momento en que las palabras de uno de los cánticos atraen mi atención. « ¡Vean! Los pobres son bienaventurados: ¡son los primeros en el Reino! – ¡hasta aquí, me atrevo a decir, frase nada revolucionaria, pero esto es la continuación que me asombró – Vean! ¡Los artesanos de paz / demuelen sus fronteras! ». La asamblea canta, ambas banderas siempre flanqueando el altar …
Pienso en el olvido de la nación que observé no sólo en el catolicismo contemporáneo, sino también en el protestantismo. Incluso aquí, y a espaldas de todos los organizadores, él se manifiesta. Como si las Iglesias se hubieran interesado por las naciones mientras podían pensar en ser instrumentos de una teocracia imposible, con la que el clero soñara mucho tiempo sin confesárselo.
No, Péguy no quería seguramente un « demoledor de su frontera ». La fraternidad universal, para él como para muchos los que se le parecían, no pasaba seguramente por esta glorificación sorprendente de las quintas columnas.
En Villeroy, la nación está por todas partes. El pueblo tiene un museo, que conmemora esta batalla, que han restaurado el año pasado. Las tumbas de Péguy y sus hombres están al borde de un camino, en pleno campo. Un poco más lejos, un monumento con un paisaje de ramos de flores. La gente de la Souvenir français está siempre allí, tal vez cantando la Marsellesa. El alcalde de Villeroy está presente, representando otro mundo: el de esta gente que tiene tiempo para recoger problemas y preocupaciones, esta gente que a menudo es antídoto útil para el desprecio de burgueses ociosos que agobia a su « clase política ». Son gentes a las que les gustan los pueblecitos. ¿Acaso estamos fuera del tiempo, como si nada hubiera cambiado desde la postguerra?
Los habitantes no están endomingados y no parecen especialmente animados por el odio hacia Alemania; son más bien europeos de principios del siglo XXI. Una mujer es la descendiente de otro de los muertos de Villeroy.
A los europeos de hoy, generalmente, y con razón, la Primera guerra mundial parece absurda. ¿Estaríamos celebrando piadosamente el suicidio de Europa?
Entre los asistentes, se encuentra un gran historiador, Jean-Jacques Becker, que comenzó una reescritura de la Primera guerra mundial, buscando cómo los franceses le habían vivido y sobre todo cómo la habían dado sentido.
Los muertos de Villeroy no debían hacerse muchas preguntas. Ellos no eran los desarrapados de 1917, obligados a ofensivas que sabían inútiles, en el curso de una guerra que parecía interminable y amenazaba con escindir el frente de la retaguardia. Los muertos de Villeroy, en 1914, se enganchaban al terreno, no en un paisaje lunar, pero en medio de campos y bosques que podían parecerles familiares, como me lo parecen curiosamente en este 5 de septiembre de 2009. Ellos luchaban contra una invasión, defendían la existencia de su país tal como lo habían conocido. No había previsto tomar el uso de la palabra sino me lo pedían, pero lo hicieron. Pude decir unas palabras junto al monumento, para incitar a favorecer una de las innumerables iniciativas de Péguy, y tal vez la más peligrosa: tratar de pensar en nuevos esfuerzos por la nación republicana. Curiosa impresión la de hablar de esto en marco tan ceremonioso, delante de estas sesenta personas, trás las cuales se extienden los campos. Nos dejamos de buena gana llevar por la ilusión de una continuidad …
Pensar en la nación con renovadas fuerzas. Las Iglesias no nos ayudarán en ello, no más que los humanitarios. Incluso, no creo que el soberanismo sea capaz de eso, que no consigue impedir que cristalicen alrededor de la idea nacional todos los fracasos del mundo. Así como para la ecología, pero en otro sentido, la izquierda podría tener su oportunidad, aunque la derecha parezca mejor colocada para esto, si no se distinguiera por su oportunismo. El centro podría buscar el gérmen de una síntesis, aunque su origen doble, demócrata-cristiano y liberal no le ayude a ello. ¿Tal vez hay que contar más bien con francos-tiradores?
El sol dora los campos, un viento ligero se levanta …
Abrir más las fronteras sin eliminarlas, conciliar la pertenencia nacional, que no parece en vías de extinción, con pertenencias más anchas, buscar en un diálogo incesante con otros, cuales son nuestros verdaderos triunfos y en qué sectores podemos mejorar y aprender de experiencias extranjeras, tal vez finalmente no dejarles a la nación a los nacionalistas del repliegue mortífero, Esto queda como un bello desafío. La construcción de la paz, como la de Europa, siempre hay que recuperarla, y necesita, sin ninguna duda, de artesanos. Son muchos los que saben pasar y y volver por las fronteras, con las manos cargadas de obsequios, sin demolerlas.
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» October 6th, 2009
Artículos y audios sobre Péguy
Como en otras ocasiones quiero informarles a los interesados en Charles Péguy de algunos textos, entrevistas y artículos que van apareciendo en relación a nuestro autor y que pueden interesar por diferentes razones, aunque todas están en francés y quizás eso limite un poco el acceso. En todo caso, si alguien estuviera interesado en alguno de ellos podemos ver de traducirlo.
En primer lugar hay un extenso artículo canadiense publicado en la web Monde Commun que pertenece al CIRCEM, un centro de investigaciones sobre ciudadanía y minorías de la Universidad de Ottawa. Se trata de una reflexión sobre el tema de la República, la política y su mística en Péguy aplicadas a la cuestión del Quebec escrita por Gilles Labelle y que cuenta además con un audio. El enlace para el texto en la web es este, y tienes tres partes, aunque desde esa página puede descargarse un pdf e incluso el audio aparte.
Por otro lado hay un audio con algunas imágenes, perteneciente a una emisión dedicada a Charles Péguy el 19 de julio de 2008 en Radio Courtoisie y cuyo enlace es este.
Espero que los disfruten
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» September 29th, 2009
La visión conservadora de Péguy. La gran traición.
Nada más acabar la Gran Guerra, con la vuelta a la normalidad en las vidas de la vieja Europa, Francia se dispone a elevar a los altares a sus mártires, que son muchos. Pero de entre ellos elige a unos cuantos para elevarles ofrendas y pasiones, como catarsis por el sufrimiento pasado, las muertes acontecidas. Y entre esas figuras que se ensalzan por su patriotismo, y habitualmente por su catolicismo se elige a Péguy, debido sobretodo a textos como el que aquí nos trae y del cual ofrecemos en pdf el libro escaneado dentro del proyecto de Google Books.
El “Charles Péguy et les Cahiers de la Quinzaine” de Daniel Halévy
, colaborador habitual de los Cahiers, es el culpable de esta visión conservadora, católica y patriótica que podemos calificar con calma de traidora, de este escritor, editor y filósofo francés. A parte de una revisión biográfica, se hace una revisión de algunas de sus obras. Como ejemplo de lo que acabo de decir, basta referirse al capítulo titulado “Cristianismo y Revolución”, donde se analiza esta relación (cierta y evidente en el autor a lo largo de toda su obra) a través de uno de los textos menos significativos al respeto, como es “El pórtico al misterio de la segunda virtud”. En dicho capítulo, el autor llega a calificar a la obra como “popular”, uno de los adjetivos menos apreciados por Péguy, además de calificar como “antiguas” (un par de páginas antes) sus ideas revolucionarias.
Espero que sea de su interés.
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» September 14th, 2009
Blogs interesantes relacionados con Péguy
Me he encontrado un interesante comentario al tema de la esperanza en Péguy. Aporta el texto que proviene del Pórtico a la segunda virtud y una breve reseña biográfica. Gracias Juanfran. El blog se llama El crisol de la cordura…
Además, gracias a los nuevos medios me he encontrado con Jerôme Grondeux, presidente de la Amitié Charles Péguy, que tiene un blog muy interesante sobre análisis histórico del pasado más reciente y de nuestro propio presente. Se llama Commentaires Politiques, y está en francés.
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» September 14th, 2009
Otro libro de Péguy traducido
Efectivamente, como hace ya un tiempo, la Editorial Nuevo Inicio
ha sacado un nuevo libro de Péguy, Verónica. Se trata de un libro que forma realmente parte de una trilogía con Clio y Eva, abordando el tema de la Historia. En este libro podemos ver la encarnación de la historia y el dolor que ello conlleva. Se trata de un diálogo de la historia con el alma carnal, tal como reza su título, lo cual lo diferencia de Clio precisamente en el adjetivo “carnal”. Se trata de una visión diferente de la Historia, como ya hizo con Juana de Arco, sobre la que escribió dos obras diferentes, tomando dos puntos de vista también distintos.
Este tipo de complementariedad de los textos de Péguy es una característica de su forma de afrontar los temas que le interesan. Una y otra vez entra en ellos para ver nuevos aspectos en cada ocasión, generando nuevas versiones. Les recomiendo pues aprovechar esta magnífica ocasión para leer a Péguy en castellano.
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